En serio, ¿sirven de algo los premios y concursos para emprendedores?

Categoría: Ecosistema

Emprendedor, ¿a cuántos premios de emprendedores te has presentado desde que empezaste con tu startup?

¿A ninguno? Pero, ¿en qué universo paralelo vives? ¿A muchos? ¿A demasiados, de hecho? Bueno, oye, tampoco te culpamos: a día de hoy lanzan premios de emprendedores las aceleradoras, las incubadoras, las comunidades autónomas, las diputaciones provinciales, los ayuntamientos, los bancos, las fundaciones, las comunidades de vecinos y hasta el grupete de amigos con los que juegas al fútbol sala los domingos por la tarde.

De hecho, seguro que en el rato en el que estoy escribiendo es-tas-tres-pa-la-bras ya han nacido otros dos premios nuevos.

Pero venga, abordemos esto: ¿sirven de algo los premios para emprendedores? O, mejor dicho, ¿qué papel juegan en la trayectoria de tu empresa? Si alguna vez te has hecho esta pregunta, vamos a hablar de las ventajas y desventajas de este tipo de premios:

VENTAJAS

  1. VISIBILIDAD
    No nos engañemos: si ganas un premio de emprendedores, automáticamente te llevas un plus de visibilidad: serás más visible ante los medios, ante posibles inversores y, en caso de que tengas un modelo B2C, quizá también ante la sociedad en general. ¿Quién no querría algo así si no te quita mucho tiempo de trabajo?
  2. DINERO
    Premios los hay de todo tipo: los que te dan oficinas, los que te dan mentores, los que te dan un viaje a los trescientos Silicon Valley que hay repartidos por el mundo, los que te dan un abrazo (y gracias)… y sí, también los que te dan dinero.Y el dinero, oye, nunca viene mal. Si ya tienes cierta tracción o financiación quizá sea un tema menor, pero si resulta que acabas de empezar y en tu entorno cercano nadie tiene dinero para echarte un cable, el dinero que te llegue del premio siempre podrá venirte muy bien.
  3. MENTORES, NETWORKING…
    Los premios en metálico no son tan frecuentes cuanto aquellos que te ofrecen es un espacio de trabajo, asesoramiento por parte de mentores, acceso a networking, etc.Y si el tema del dinero lo tienes solucionado, pues oye, esta alternativa también puede venirte muy bien. De entrada, si te tocan unos buenos mentores, hablarás con gente que no sólo ha pasado por tu experiencia, sino que además conoce de cerca tu sector, te puede dar consejos muy valiosos y, en definitiva, puede conseguir que tu startup crezca a un ritmo endiablado. Si a eso le añades los posibles contactos o acceso a eventos (interesantes) que puedas tener, pues mira, te viene que ni pintado.
  4. REFUERZO EMOCIONAL
    No nos hagamos los héroes: todos sabemos que emprender es jodido. A veces, de hecho, tremendamente jodido. Y serán muchas las veces que, si estás solo, te preguntarás si no te estarás equivocando en absolutamente todo lo que haces.En ese sentido, un premio siempre podrá darte un extra de motivación. Porque eso de que el emprendedor tiene que ser fuerte y venir llorado de casa es muy bonito como eslogan, pero la vida real es bastante más dura que eso.

DESVENTAJAS

  1. NO TE VENGAS ARRIBA
    Ganar un premio de emprendimiento está muy bien, pero no empecemos a chuparnos las… no nos vengamos tan arriba, que todavía no hemos hecho (casi) nada.Dependiendo del escalón en el que estés, ganar un premio de emprendedores puede suponer que estás creciendo a nivel internacional, que ya destacas en España, que estás creciendo adecuadamente, que llevas buena marcha… o simplemente que tu idea está bien y punto. Como sabes, todavía tienes mucho trabajo que hacer.Y es que a todos se nos ocurren (algunos) casos de startups que han ganado premios de emprendedores… y a día de hoy están cerradas o agonizando. Como se te suba el premio a la cabeza, mal vamos.
  2. TE PUEDE DISTRAER
    Si te vas a presentar a un concurso de emprendedores, intenta que el asunto no te quite demasiado tiempo. Puedes dedicar tiempo a preparar tu speech si tienes un demo day o algo por el estilo, pero poco más.En serio: cada minuto que dedicas a presentarte un premio lo estás quitando de trabajar de verdad. Si lo vas a hacer, al menos estáte seguro de que no inviertes más tiempo del necesario.
  3. OJO CON LOS MENTORES
    Si tu premio es acceso a una oficina y a unos mentores, mucho ojito con los que te tocan, no vayas a salir peor de lo que entraste.Si estás en una aceleradora de cierto renombre, tranquilo, lo más probable es que tus mentores puedan ayudarte. Ahora bien, si el ayuntamiento de tu pequeña ciudad te ha metido en un edificio abandonado y tu mejor mentor es el constructor local de turno que no sabe ni encender un ordenador… sal corriendo de ahí. Ya. Que pierdas tú el tiempo es malo; que te lo hagan perder otros, aún peor.
  4. OJO CON TU IMAGEN
    Si has ganado algún premio de emprendedores en tu vida, ¡enhorabuena, crack! Ahora, si llevas más premios que empleados… ojo, que lo mismo te estás convirtiendo en un profesional de la cancamusa, en vez de en un emprendedor.Lo cierto es que aunque esto quizá sea pelín injusto, si te dedicas a desfilar por premios de emprendedores podrías generar una imagen cuestionable. Sobre todo de cara a tus clientes, proveedores o incluso inversores, que quizá piensen que te gusta más el tambaleo que el trabajo duro. Ten mucho cuidado con eso.

Como conclusión, al final lo que hace falta es… uy, calla, que en el rato que has tardado en leer este artículo ya se han creado otros setecientos premios nuevos. Igual lo que podrías hacer es crear una app para emprendedores que los apunte automáticamente a todos los premios habidos y por haber, ojo, lo mismo hay nicho ahí.
Imagen: Ryan McGuire (Licencia CC).

¿Pasas de premios y prefieres conocer inversores?

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C. Otto

Periodista freelance. Escribo de economía, emprendimiento, empleo y tecnología en El Confidencial, El Mundo, Antena 3, Startupxplore, Yorokobu...

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