Los ‘tokens’, una nueva forma de inversión basada en la tecnología del Bitcoin

Categorías: Análisis

Importante

Startupxplore invierte en empresas tecnológicas y escalables y está enfocada en apoyar a los emprendedores. ¡Nos encantaría conocer tu empresa! Echa un vistazo a nuestros criterios de inversión, y si crees que tu proyecto encaja, por favor rellena este formulario.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInEmail this to someone

El mundo de las criptomonedas está más vivo que nunca y la inversión en tokens es una buena muestra de ello. Mientras se vive una etapa convulsa tras la que Ethereum podría superar a Bitcoin para convertirse en la moneda virtual predilecta de usuarios e inversores, las herramientas basadas en la tecnología blockchain aumentan sin parar augurando un futuro lleno de novedades. Y si la rentabilidad de las criptodivisas puede crecer a la vez que sus pioneros se frotan las manos, es gracias a una de estos novedosos usos: la tokenización.

Una Oferta Inicial de Moneda (ICO, por sus siglas en inglés) es una recién nacida forma de financiar proyectos incluso antes de que estos vean la luz basada en la tecnología blockchain. Así, los inversores pueden invertir en tokens, permitiendo así con su dinero que el servicio comience su andadura.

A cambio, no reciben equity de la startup que aún está desarrollando su producto, sino que, efectivamente, se hacen con los conocidos tokens: una especie de fichas virtuales de la cadena de bloques que le permitirán hacer uso del servicio una vez este sea una realidad y esté activo. Así, la financiación de las ICO podría asemejarse a la que ofrece el crowdfunding: se invierte una cantidad de dinero para un proyecto futuro, ofreciendo así la posibilidad de acceder a este tan pronto como sea posible.

Sin embargo, a la hora de invertir en tokens hay una diferencia esencial con cualquier campaña de financiación colectiva por medio de una plataforma de crowdfunding. Esos tokens que se adquieren tras participar en una ICO son intercambiables. Así, cabe la posibilidad de que el proyecto se revalorice antes de lanzar su producto o servicio y los inversores puedan vender sus tokens (o una parte de ellos) una vez estos hayan incrementado su valor, aportando liquidez a los inversores que apuestan por este tipo de proyectos. Todo ello, sin necesidad de que el objeto de la financiación llegue a ser aún una realidad.

«Descarga gratis el Informe sobre la evolución del ecosistema inversor startups de España 2017»

INVERSIÓN EN TOKENS CON SABOR ESPAÑOL

Hace tan solo unos meses, el proyecto Creativechain se convirtió en el primero español en lanzar una ICO. En su caso, la tokenización permite financiar una plataforma en la que intercambian contenidos directamente con sus creadores, de forma descentralizada, y sin necesidad de intermediarios que encarezcan el contenido cultural en cuestión o limiten en exceso los beneficios logrados por su autor.

Para ello, los responsables del proyecto lanzaron una ICO que finalizó en mayo y con la que lograron recaudar 209 bitcoins de más de 300 inversores. En el momento de escribir estas líneas, esa inversión en tokens se cambia a casi dos millones de euros (aunque, dada la volatilidad del Bitcoin y el resto de monedas virtuales, esta cifra puede variar en cuestión de segundos).

tokens-1

“Se ha creado una gran comunidad de personas que apoyan el proyecto y aportan conocimientos y desarrollos para mejor el producto de manera colectiva”, explicaba David Proto, uno de los fundadores de Creativechain.

A cambio de su inversión en tokens, los usuarios recibieron Creativecoins (también llamados CREA), la moneda virtual con la que funcionará la plataforma para comprar contenidos culturales. Son, por tanto, esos tokens con los que los inversores se aseguran poder acceder al servicio cuando este sea una realidad.

Sin embargo, si Creativecoins logra generar las expectativas suficientes, el valor de los CREA podrá fluctuar y crecer. De esta forma, se convierten por sí mismos en un interesante bien que puede ser vendido a otros inversores que también estén interesados en el proyecto.

El de Creativecoins no es el único proyecto relacionado con las flamantes ICO nacido en España. De hecho, Aragon batió todos los récords hace tan solo unos meses. La empresa, nacida para facilitar la creación de organizaciones descentralizadas gracias a la tecnología blockchain, lanzó una ICO en mayo para financiarse. Aquellos que decidieron invertir en tokens para apoyar el proyecto de Aragon aportaron el equivalente a 25 millones de dólares en solo 15 minutos.

No obstante, el récord de Aragon en lo que a inversión en tokens se refiere solo fue la punta del iceberg: las fundaciones Bancor y Tezos recaudaron, a través de sendas ICO, más de 150 millones de dólares y 230 millones, respectivamente.

Además, para facilitar aún más las cosas, los smart contract a medida asociados a estos proyectos representan otra de esas funcionalidades de la cadena de bloques que hace aún más atractiva la inversión en tokens. Los smart contracts son acuerdos traducidos a código binario y que, en este caso, rigen las condiciones de una ICO. Cuando el ingreso de la moneda virtual correspondiente se hace efectivo, el propio contrato inteligente se encarga de hacer llegar al inversor los tokens. Todo a través de la tecnología blockchain.

¿TENDRÁ ÉXITO?

Las ICO se han convertido ya en una de las principales tendencias (o, al menos, una de las novedades más llamativas) del mundo de la inversión en 2017. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y, como cualquier inversión relacionada con Bitcoin, no está exenta de polémica.

Más allá del estatus legal que este tipo de inversión tenga en cada país (algo que dependerá de cómo reconozca cada Administración la inversión en tokens, si como la compra de una criptodivisa o de un bien), lo cierto es que algunos usuarios habituales de las monedas virtuales ven con recelo este tipo de inversión.

El motivo no es otro que el éxito que han generado algunas ICO (y las consecuencias del mismo). Además de los casos más populares recientemente citados, hay muchos más: la plataforma de mensajería móvil Status, por ejemplo, logró recaudar en apenas unas horas más de 250 millones de euros en ether. Todo ello, con un producto que no estaba ni tan siquiera en su versión beta. Una ronda de financiación impensable en esa fase, en definitiva. El objetivo de esta plataforma no es ser un chat más, sino que aspira a ser una suerte de WeChat basado en Ethereum, con comercio electrónico integrado en el propio servicio.

tokens-2

Sin embargo, algunas voces cercanas a la criptomoneda que aspira a arrebatarle el trono a Bitcoin se preguntan para qué necesita una idea como Status tanta inversión. En realidad, la respuesta a esta incógnita es uno de los inconvenientes de la inversión en tokens y de las ICO: ya hay quienes recurren a la tokenización para especular y, simplemente, hacer dinero rápido en base a las expectativas generadas por un proyecto.

¿ES SEGURO?

En principio, la inversión a través de una ICO ofrece todo tipo de seguridades. Simplemente, es tan segura como lo es la cadena de bloques, una tecnología pública en la que no es precisamente fácil acceder al dinero de otros usuarios. Sin embargo, una ICO también puede salir mal.

Uno de los casos más sonados (aunque no el más reciente) es el de la ICO lanzada por TheDAO, un fondo de capital riesgo que buscaba dinero para financiar proyectos basados en la tecnología de Ethereum. Sus tokens fueron vendidos por una cantidad de ethers que, al cambio, equivalían a unos 150 millones de euros.

tokens-3

Sin embargo, un fallo en el código del sistema creado por TheDAO permitió que un ciberdelincuente bloqueara una cantidad millonaria de ethers, dando al traste con la campaña de financiación de este singular fondo de inversión. Así, el problema de seguridad no estaba en la ICO ni la tokenización en sí, sino en la plataforma utilizada.

De ahí la importancia que cobra el hecho de que las plataformas a través de las que los emprendedores pueden crear su propia ICO, sean seguras: un fallo en el sistema podría costar millones de euros en monedas virtuales invertidos en un proyecto que, aunque aún no haya nacido, es tan prometedor como para que sus tokens se conviertan en un bien para la especulación.

No obstante, la inversión tradicional sigue adelante y las ICO son tan solo una nueva alternativa que abre un nuevo e interesante panorama en el mundo de la inversión en relación a las monedas virtuales. De hecho, una de las ventajas de las ICO es que democratizan la inversión y permiten que cualquiera pueda invertir en tokens.

Foto: Airpix, Jason Benjamin

¿Quieres invertir con los mejores?

¡Regístrate en Startupxplore!

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInEmail this to someone
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInEmail this to someone

Deja tu comentario