¿Quieres entrar en una aceleradora? Ventajas y desventajas de este modelo

Categoría: Guías

Seguro que conoces esa frase que asegura que hace unos años una ardilla podía cruzar España entera saltando de árbol en árbol. Y si estás metido en el mundo de las startups, quizá también hayas oído que ahora esa ardilla podría hacer lo mismo saltando de aceleradora en aceleradora.

Y es que está claro que, aunque no es fácil entrar en ellas, las aceleradoras están de moda y cada vez hay más, con lo que, a la hora de montar tu startup, conviene que te plantees si entrar en una es buena idea… o no.

Porque de entrada solemos dar por hecho que sí, que claro que es una buena idea, pero ojo, conviene sopesar los pros y los contras (que también los hay). Y eso es justo lo que vamos a hacer ahora.

VENTAJAS DE UNA ACELERADORA

1.- Ayuda

Es obvio: en términos generales, una aceleradora debería ayudar a que tu startup pase de ser un proyecto en ciernes a una empresa en crecimiento, con ventas, quizá con beneficios, con inversión externa, con clientes… Todo dependerá de lo que estés buscando y de lo que necesites según tu modelo, pero, de entrada, la aceleradora podría ayudarte a conseguir esos hitos.

2.- Acceso a inversores

Por lo general, la mayoría de aceleradoras tienen un Demo Day o algún tipo de iniciativa en la que te verás, cara a cara, con varios de los inversores que podrían meter financiación a tu proyecto. Si esto ya de por sí es una ventaja, lo será aún más si consigues verte con aquellos fondos a los que no podrías acceder mediante un simple email.

3.- Sinergias

Llámalo sinergias, llámalo networking, llámalo contactos de toda la vida… Llámalo como quieras, pero, si la cosa va bien, una aceleradora pueden ser un gran nicho de relaciones profesionales: podrás encontrar un nuevo socio para tu compañía, o al empleado perfecto, o el CEO de la startup que está junto a la tuya podría ayudarte en ese problema puntual que tienes, o un inversor podría presentarte a un posible cliente… Las posibilidades en este sentido pueden ser más que buenas.

4.- Nicho

Digamos que la tuya no es una startup demasiado al uso. No porque no sea buena, sino porque no intente conquistar al ciudadano medio, o porque su nicho de clientes sea quizá demasiado específico. Si te pasa eso, es medianamente (sólo medianamente) probable que encuentres una aceleradora especializada en tu nicho: la industria textil, la de alimentación, la científica, la farmacéutica, etc. Quizá esa sea una de las cosas buenas de que últimamente surjan aceleradoras hasta debajo de las piedras.

5.- Exposición y marca

Otra de las mayores ventajas, sin duda. Si pasas por una aceleradora medianamente conocida, es posible que tengas un mayor acceso a medios de comunicación, a posibles inversores, que el sector emprendedor te conozca, que los usuarios te tengan más a mano… En definitiva, tu imagen y tu visibilidad seguramente mejoren mucho.

¿Cuáles son las mejores aceleradoras de España… y cómo entrar en ellas?

DESVENTAJAS

1.- Calidad de la aceleradora

A ver si lo adivinamos: la insigne lista de los mentores de esa aceleradora tan sumamente buena la forman un señor de 60 años que no emprende desde hace 40, un chavalín freelance al que sacas cabeza y media, el tendero del barrio y el concejal de Economía del Ayuntamiento. Además, al Demo Day en cuestión sólo se ha presentado el señor que antes se dedicaba al ladrillo y que ahora está frente a ti porque se lo han llevado a rastras para que haya alguien. En ese caso, amigo, me temo que te la han colado. Una aceleradora debería ser un sitio en el que acelerar tu startup, no un edificio abandonado que la Diputación de tu provincia ha reabierto con siete sillas y cuatro mesas para que tengáis una sala de trabajo.

2.- ¿Porcentaje?

Si tienes acceso a inversores y alguno quiere invertir en ti, puedes encontrarte con dos posibles problemas: o bien que cedas demasiado porcentaje de tu empresa o bien que, aun cediendo poco, estés haciéndolo demasiado pronto. Si ahora ya has cedido hasta ese punto, ¿qué margen de maniobra te quedará si buscas una segunda ronda? Sí, sabemos que es mejor tener un 10% de algo valioso que un 100% de una potencial quiebra, pero piénsatelo muy bien antes de repartir acciones de tu empresa alegremente.

3.- El okupa de las aceleradoras

Es un comentario/crítica recurrente en el sector: esa startup que todos conocéis, que hace dos años estuvo en una aceleradora, ahora acaba de pasar por otra, la acaban de seleccionar en otra… y, mientras tanto, el modelo no termina de arrancar y la financiación tampoco. Pasar por una aceleradora puede estar bien; pasar por todas las del país, quizá no tanto: acabarás pareciendo un nómada o un okupa que no es capaz de salir al mercado real.

4.- Que exijas demasiado

Si después de pasar por una aceleradora tu proyecto acaba no teniendo éxito, quizá (sólo quizá) caigas en un error: culparla a ella de todo. Que si en realidad no era tan buena, que si vaya mentores, que si los inversores eran unos abusones, que si el contrato no era justo, que al final no te ayudaron en nada… Quizá tengas razón, oye, pero también es probable que le estuvieras pidiendo a la aceleradora más de lo que podía darte. Al final, no lo olvides, el único y último responsable de que tu empresa funcione eres tú.

A pesar de los contras, lo que está claro es que una aceleradora te apoyará durante el camino. Pero las aceleradoras no son las únicas, hay otras maneras de conseguir un empujoncito. En Startupxplore ayudamos a startups a conseguir financiación para dar forma a sus planes. Y no solo eso, también las acompañamos durante el camino, ayudando en todo lo que podamos a que tengan éxito. ¿Te gusta lo que hacemos?

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Imagen: Wayra/Pablo Lago (Licencia CC).

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