Cuatro motivos para hacer crowdfunding con tu startup (y otros cuatro para no hacerlo)

Categorías: Startups

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Si estás lanzando (o has lanzado ya) tu startup, es muy probable que hayas oído hablar del crowdfunding como método más que posible de financiación.

De entrada podemos hablar de tres tipos de crowdfunding: el crowdfunding básico o de recompensas (en el que básicamente vendes un producto o servicio a cambio de una aportación económica), el crowdlending (en el que solicitas un préstamo económico a pequeños inversores) y el equity crowdfunding (en el que solicitas la entrada de nuevos accionistas, que pasarán a formar parte de tu compañía).

En el caso de las startups, el más solicitado suele ser el equity crowdfunding, ya que es lo más parecido a una ronda de financiación tradicional, aunque lo cierto es que, dependiendo del tipo de proyecto que tengas y del momento en el que estés, cualquiera de los tres puede servirte.

En cualquier caso, lo primer que necesitas es hacerte una pregunta básica: ¿tiene sentido hacer un crowdfunding para mi startup? Hoy nos proponemos darte cuatro motivos para hacerlo (y otros cuatro para no hacerlo):

MOTIVOS PARA HACER CROWDFUNDING

1. Si necesitas usuarios/clientes.

Puede que no necesites dinero para desarrollar tu producto o servicio, ya que a lo mejor esa fase está ya superada. En ese caso, quizá lo que sí necesites es gente que compre lo que estés ofreciendo, ¿no? Si esa es tu tesitura, puede que te venga bien el crowdfunding básico o de recompensas, gracias al que puedes vender una serie de productos o servicios en función del dinero que te aporte tu mecenas o cliente.

El mejor ejemplo es reciente: el de Pebble, el fantástico smartwatch que, con cerca de 20 millones de dólares, está batiendo el récord de recaudación de Kickstarter. Pebble es una compañía de sobra conocida y con un producto anterior (la primera versión de su smartwatch) tremendamente exitoso, con lo que lo único que necesita ahora es clientes que compren su nuevo reloj. Y si entonces ya les fue estupendamente bien vendiendo a través de Kickstarter, ¿por qué no iban a repetir fórmula esta vez?

pebble

Si te interesa esta modalidad, puedes acudir a plataformas globales como Kickstarter o Indiegogo. Si prefieres el mercado español, puedes optar por otras opciones como Verkami, Lánzanos, Goteo

Lanzanos

2. Si necesitas inversores.

Obvio. Si lo que necesita tu startup son inversores pero no quieres (o no puedes) estar haciendo todas las gestiones en persona, tienes dos opciones: en primer lugar, buscar un inversor dispuesto a liderar la ronda de inversión y completarla con la herramienta de coinversión que tenemos en Startupxplore, donde puedes recibir inversión de los casi 600 inversores acreditados en nuestra plataforma (que invierten a partir de 3.00€ y con una media de 7.000€). Si quieres conocer el método de Startupxplore:

¡INVIERTE!

 

En segundo lugar, y sobre todo si quieres reunir dinero de muchos pequeños inversores no profesionales, puedes acudir al equity crowdfunding, cuyo funcionamiento es prácticamente idéntico al de cualquier ronda de financiación: te marcas un objetivo de recaudación y los mecenas obtienen una determinada participación en tu empresa en función del dinero que aporten. Si quieres ejemplos, puedes encontrar el reciente caso de Zank, más allá de que estoy convencido de que hacer una campaña de crowdfunding para financiar una compañía de crowdlending seguro que rompe alguna línea espacio-temporal, o hace que el mundo explote, o algo (es una broma, que nadie se enfade). Otro ejemplo puede ser el de Yerbabuena, una startup española que consiguió recaudar 303.000 euros en The Crowd Angel gracias a nada menos que 101 inversores que aportaron 3.000 euros por cabeza. Si te interesa esta opción, a nivel global puedes optar por Fundedbyme o Onevest; en España puedes acudir a otras opciones como The Crowd Angel, Socios Inversores, SeedquickFundedByMe

3. Si quieres un impacto social

Puede que ya tengas el dinero que necesites, pero a lo mejor el crowdfunding puede ayudarte mucho. Durante cuatro años colaboré con una plataforma de crowdfunding española, y a muchos de los proyectos que no eran de Madrid ni Barcelona les decíamos lo mismo:

“Vete al periódico o a la TV de tu ciudad y cuéntales lo que estás haciendo. Seguro que te sacan, y eso te ayudará mucho”.

El crowdfunding en España es algo medianamente reciente, con lo que conseguir cierta cobertura mediática si recurres a él será medianamente sencillo. Y si tienes presencia mediática, acabarás teniendo un mediano impacto social.

¿Quieres un ejemplo? El mejor es el de El Español, el periódico de Pedro J Ramírez, del que ya hemos hablado por aquí. Pedro J hizo una campaña de equity crowdfunding y recaudó 3,6 millones de euros, pero, piensa: ¿de verdad crees que los necesitaba? ¿De verdad un periodista que acababa de conseguir 5,3 millones de euros por su despido –y que podría recibir financiación de quien quisiera– necesitaba liarse la manta a la cabeza para montar todo lo que conlleva una campaña de equity crowdfunding? Parece evidente que no.

Sin embargo, el periodista fue muy inteligente al recurrir a este método: en primer lugar, porque conseguiría la empatía de muchos posibles lectores al involucrarnos en la fundación del diario; en segundo lugar, y mucho más importante, porque con esta campaña conseguiría aumentar aún más la expectación y el impacto mediático que tan bien le viene a un diario que no nacerá de manera definitiva hasta el próximo otoño.

Otros casos son los de los grupos de música que, aun teniendo el dinero suficiente para financiar su disco (aunque casi nunca lo reconocen), deciden optar por el crowdfunding para involucrar a sus fans desde el principio y fidelizarlos de cara al lanzamiento del disco.

4. Si necesitas dinero puntual

Ojo, a lo mejor necesitas dinero para tu empresa pero no quieres dar acciones a cambio, ¿no? En este caso puntual, y si tu banco te ha cerrado las puertas, quizá te interese recurrir al crowdlending y conseguir que un grupo de pequeñísimos inversores te deje el dinero que necesites a cambio de un cierto interés sobre el préstamo.

Ejemplos hay muchos, pero puedes ver el de esta empresa de demoliciones que está muy cerca de conseguir los 10.000 euros que devolverá a 120 días. Si te interesa explorar este método puedes recurrir a Comunitae, Loanbook, Arboribus

MOTIVOS PARA NO HACER CROWDFUNDING

1. Si ya tienes tracción

A pesar de que el crowdfunding sea una opción de financiación cada vez más en auge, tampoco hay por qué recurrir a ello sí o sí. Sobre todo, si no lo necesitas. ¿Tienes dinero para sacar adelante tu proyecto? ¿Tu empresa ya tiene tracción y está en beneficios? ¿No necesitas dinero? Enhorabuena, has creado una empresa sostenible y rentable.

A menos que necesites crecer, no te plantees hacer una campaña de crowdfunding si realmente no la necesitas. Al final, cuando haces una campaña de crowdfunding adquieres ciertos compromisos con quien te financia: si es crowdfunding básico, tendrás que afrontar las recompensas; si es crowdlending, tendrás que pagar un préstamo con intereses; si es equity crowdfunding, darás entrada a nuevos accionistas y quizá pierdas un porcentaje accionarial de manera innecesaria.

2. Si tu sector no es todo lo transparente que debería

Si tienes una startup de internet, lo más seguro es que una campaña de crowdfunding pueda ser una opción más que factible. Incluso aunque no sea de internet: si tu empresa es medianamente pública y con usuarios, quizá pueda interesarte.

Sin embargo, podría darse el caso de que tu startup pertenezca a un sector… digamos… opaco, en el que las cifras y la transparencia no sean su mayor virtud, precisamente. En ese caso, quizá no te convenga hacer una campaña de equity crowdfunding, ya que a tus posibles inversores igual no les hace gracia que cualquiera que pase por allí conozca tus necesidades financieras, el tipo de tickets que lanzas, el porcentaje que estás dispuesto a ceder…

3. Si crees que puede perjudicar tu imagen.

Repetimos: el crowdfunding puede ser una opción de lo más recomendable, pero ten en cuenta que no todo el mundo está tan familiarizado con él.

Por suerte, los años en que el crowdfunding era considerado una forma 2.0 de pasar la gorra ya han sido superados… aunque no por todo el mundo. En según qué sitios, la imagen aperturista y colaborativa de recurrir a la financiación colectiva de manera online puede ser vista como una práctica que quizá (quizá) acabe perjudicando tu imagen y la de tu empresa.

Sí, sé que esto suena muy rancio, y tienes razón, pero, ¿te imaginas a una gran inmobiliaria o a un gran banco financiándose mediante crowdfunding? No, ¿verdad? No tienes por qué compararte con ellos, pero, antes de lanzarte, piensa si recurrir al crowdfunding va a mejorar la imagen de tu empresa. En el 99% de las ocasiones lo hará; intenta no pertenecer al 1% restante.

¿Buscas financiación para tu startup?

SÍ, A POR TODAS

 

Photo credit: “Geefunding crowdfunding” by Bizking2uOwn work. Licensed under CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons.

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C. Otto

Escribo sobre economía, emprendimiento, empleo y tecnología en El Confidencial, El Mundo, Antena 3, Startupxplore, Yorokobu...

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